Situaciones que hacen que enseñar a conducir a un coche autónomo sea más bien tirando a difícil

No vivimos en un mundo ideal, y las calles son el mejor ejemplo. Algo que es difícil de analizar y evaluar, especialamente para la limitada inteligencia artificial de los algoritmos de los coches autónomos.

Entre otras cosas, como puede verse en este vídeo de TORC Robotics titulado Cómo compartimos las calles la gente…

  • … es impredecible y puede bajarse de los otros coches en cualquier momento y lugar.
  • … cruza por cualquier lado, o invade la calzada incluyendo sitios donde no hay pasos para peatones muchas veces corriendo y esquivando los coches (o de espaldas al tráfico).
  • … reconoce los coches autónomos y se pone delante a hacer el ganso (!) realizando movimientos extraños, lo cual no ayuda.
  • … deambula por las carreteras, normalmente por los arcenes pero también por cualquier carretera.
  • … no cumplen las reglas de tráfico para peatones, poniéndose en peligro (y poniendo a los demás en peligro).
  • … lleva objetos en las manos, que dificultan la labor de los algoritmos de reconocimiento de personas.

Y eso sin hablar de animales, obras en la calzada, circunstancias meteorológicas adversas… Son solo algunos ejemplos cotidianos grabados en Las Vegas (Estados Unidos), pero dan una buena idea de la complejidad del asunto desde el punto de vista de lo que ven las cámaras. Simplemente por cómo se comporta la gente.

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