Papá, ¿dónde se enchufa el Sol?, una oda a la curiosidad infantil

En mi grupo de amigos más íntimos aún se recuerda aquella tarde en la playa hace algunos lustros en la que terminé explicándole a mi hijo –que tendría unos 5 ó 6 años en aquel entonces– el ciclo del agua para intentar terminar de explicarle el motivo de que el agua del mar estuviera salada. Por eso me ha hecho muchísima gracia descubrir que una de las preguntas incluidas en Papá, ¿dónde se enchufa el Sol? es precisamente la de por qué está salada el agua del mar.

Y no lo sé porque nunca los he vuelto a ver pero estoy razonablemente convencido de que los que iban con nosotros cuatro en aquel microbús de camino al aeropuerto de Mallorca ese mismo verano –o puede que el siguiente– aún se acuerdan de la clase de aerotrastorno que les aseguró las preguntas de mi hijo acerca de no sé cuantas cosas relacionadas con los aviones y los aeropuertos.

Pero de lo que estoy seguro es de que esa deliciosa curiosidad infantil no deberíamos perderla nunca, porque como bien dicen Laura y Antonio hacer preguntas es la forma de aprender cosas.

Las ilustraciones son de Kim AmatePor supuesto las respuestas que hay en Papá, ¿dónde se enchufa el Sol?, magníficamente ilustrado por Kim Amate, no son elaboradísimas ni supercientíficas. Pero no se trata de eso en absoluto sino de utilizar el juego de preguntas y respuestas entre padre e hija para fomentar la buena costumbre de preguntarse cosas, de razonar, de pensar por uno mismo. Así que no tengo ninguna duda en recomendar el libro a cualquiera que tenga hijos, primos, sobrinos, ahijados, hijos de amigos o lo que sea en la edad de preguntarlo todo.

Acabo de empezar el libro de @aberron y mi hijo ya me hecho casi tantas preguntas como hay en él. Gracias Antonio pic.twitter.com/MQ1JUY1XLk

— Paco Segovia (@SeGo) 9 de mayo de 2018

Un motivo extra y muy personal para recomendarlo es que el libro de Laura y Antonio me recuerda muchísimo –salvando todas las distancias– a la Enciclopedia Básica Argos. Aquella de diez volúmenes encuadernados en rojo con detalles dorados en la que el título todos y cada uno de ellos empezaba por la palabra dime: Dime por qué, Dime que es, Dime cómo funciona, Dime cuéntame, Dime quién es, Dime donde está, Dime cual será mi profesión, Dime cuando ocurrió, Dime cómo se hace y Dime cuando y como. Me encantaba y me encanta. De niño la leí y la releí no sé cuantas veces y de casa de mi madre se ha venido a la mía para que la disfrutaran mis hijos, igual que espero que hagan alguna vez mis (por ahora hipotéticos) nietos.

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