No, todavía no se puede «viajar al pasado» ni «revertir el tiempo» y tanto la causalidad como la Segunda ley de la termodinámica siguen bien, gracias

Arrow of time and its reversal on the IBM quantum computer

Un reciente trabajo recién publicado de investigadores del Instituto de Física y Tecnología de Moscú esta dando lugar a grandes y espectaculares titulares del tipo «El sueño cumplido de viajar al pasado» (Diario Vasco) o «Físicos logran revertir el tiempo una fracción de segundo gracias a un ordenador cuántico» (El Confidencial) o «Físicos hacen retroceder el tiempo usando una computadora cuántica» (Europa Press). Especialmente notable es que todas estas «noticias» incluyen (a) una foto de Regreso al futuro y (b) menciones al DeLorean.

Yo no soy físico, y por mucho que leo sigo sin entender la mecánica cuántica más allá de sus rudimentos, pero en Phys.org se explica un poco mejor el asunto, que por cierto ha comenzado en un trabajo publicado en el Scientific Reports de Nature: Arrow of time and its reversal on the IBM quantum computer (en PDF en ArXiV).

Para empezar hay que aclarar que el experimento en cuestión está realizado en un ordenador cuántico de IBM; forma parte de un intento de idear métodos para posibilitar la violación de la Segunda ley de la termodinámica e incluso para invertir la llamada Flecha del tiempo. La física distingue entre varias Flechas del tiempo: desde la que experimentamos los humanos –flecha del tiempo psicológica– la causal (las causas anteceden a los efectos) y otras como la flecha del tiempo cuántica que es de la que trata el experimento y tiene matices diferentes.

El tema es tan complicado que yo me esperaría a la explicación del profe Villatoro en La ciencia de la mula Francis pero en Phys.org. De momento en MetaFilter ya le quitan «espectacularidad» al asunto haciendo un paralelismo: se trata básicamente de añadir energía a un sistema para devolverlo a un estado anterior. Algo así como conseguir que un huevo roto se recomponga, algo que no está prohibido por las leyes de la física pero es estadísticamente improbable (por no decir imposible). Si en vez de huevo se utiliza un electrón solitario (o un par de qubits), y si en vez de unos segundos de tiempo se reduce el «viaje» a billonésimas de segundo, el asunto parece simplificarse. De este modo algo que parece en principio imposible se puede preparar y observar en un experimento… en un ordenador cuántico, no en el aparcamiento del centro comercial de Hill Valley. Y no siempre, pero sí con cierta probabilidad, algo que incluso muy pronto decae debido a «imperfecciones propias de los ordenadores cuánticos actuales».

En el ejemplo por analogía que ponen queda más claro:

La mayor parte de las leyes de la física no distinguen entre el futuro y el pasado. Por ejemplo, las leyes que describen la colisión de dos bolas de billar idénticas. Si se graba y se reproduce luego la película al revés no se puede distinguir un sentido del otro.

Pero si en vez de eso vemos una bola de billar rompiendo el triángulo inicial y las bolas saliendo en todas direcciones será muy fácil de distinguir de la misma película vista al revés.

Lo que habrían hecho en el experimento –salvando la analogía, especialmente porque poco tienen que ver los electrones y qubits con bolas de billar– sería algo así como simplificar esa mesa de billar y conseguir grabar una película normal pero que parece «ir al revés». Habrían inyectado energía y hecho que una bola golpee a otra y vuelva a su posición inicial, algo «aparentemente» imposible pero factible en esas condiciones. No olvidemos la naturaleza estadística de la segunda ley de la termodinámica. Según explican es algo complicado y delicado, pero no imposible, aunque no tiene mucho que ver con «viajes en el tiempo», DeLoreans ni regresos al pasado. Como dicen en MeFi,

Es un buen truco, pero hablar de «invertir la flecha del tiempo» suena bastante exagerado.

– Cirgue

El caso recordó un poco aquel vídeo que parecía grabado al revés… pero en realidad no. Y estaba grabado en una sola toma: buen truco.

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