La realidad médica de las escenas en las cirugías y salas de urgencias de las películas y series de TV

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¡Lo perdemos, lo perdemos!

– una de las frases que nunca se escuchan
en una sala de operaciones

En este vídeo de Wired, Annie Onishi, cirujana en la Universidad de Columbia desvela la realidad tras algunos de los topicazos de las películas y series de televisión de hospitales, incluyendo especialmente las situaciones extremas en las salas de urgencias. Entre otras :

  • Cuando se hace resucitación RCP no hay que detenerse y gritar «¡vamos! ¡aguanta! ¡vive!» como en The Abyss.
  • Cargar a 200 julios un desfibrilador se considera insuficiente hoy en día; hasta 360 julios como se ve en otras escenas es correcto. En alguna comedia han cargado 15.000 julios (imposible porque la máquina no los da), lo cual equivaldría a la electrocución de la persona que los reciba.
  • El pinchazo de adrenalina en el pecho a lo Pulp Fiction puede que funcionara realmente.
  • Está altamente prohibido hacerse selfies mientras los pacientes están anestesiados.
  • Lo más importante al tratar una herida de una bala es reparar los daños, no necesariamente extraer las balas. (Lo cual afirma que es poco interesante en comparación). Al parecer hay cantidad de gente andando por ahí con balas dentro del cuerpo, que hacen pitar las máquinas de metales. Además cuando se extraen no hacen el típico «clic, clic» al dejarlas caer sobre en un vaso de cristal, porque los vasos suelen ser de plástico.
  • A veces se opera con música de fondo (a elección de los cirujanos), pero sólo se pone a sonar cuando los pacientes están ya anestesiados. Las discusiones previas sobre cuál debería ser la música suelen ser épicas.

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